Pintar las paredes
con pintura magnética es una
muy buena idea para
una oficina. La pintura magnética
permite colgar
papeles y otros objetos simplemente con imanes, no se necesita
perforar la pared. Esto permite, no solamente una solución
práctica
y cómoda sino que no daña la pared con
perforaciones.
Se evita también el uso de pizarras,
que muchas veces no son
decorativas, y además, cuando no se necesitan colgar papeles
de
diseño o recordatorios, la pared permanece libre y perfecta.
Incluso
si eres de los que gustan colgar fotos, dibujos, recortes de revistas
o cualquier otro tipo de papeles, esta pintura es ideal. Esta pintura
contiene pequeñas partículas de hierro, que luego
atraen a un imán,
y su magnetismo es bastante potente.
La pintura magnética
por ahora viene de color
gris, pero se puede aplicar otra mano de pintura común de
color por
encima, aunque el color gris de esta pintura no está nada
mal. Su
aplicación no requiere ningún proceso especial,
simplemente se debe
aplicar sobre una pared limpia y firme, como cualquier otra pintura.

